Alberto vino de visita con una canasta de verduras para sopa. toc toc, golpea la puerta y todos los presentes se precipitan hacia la pileta para darle la bienvenida, la servidumbre incluida. todos batian palmas y camtaban en do mayor una canción que hablaba de patitos y de baños. Claro esta que alberto no se conforma con chiquilladas y a la primera de cambios agarro a la semidiosasemiprincesa de los pelos y cataplum! La saco de la piscina ambientada, climatizada, embadurnada para la ocaxion. Las verduras y la sopa voleterererearon por toda la cocina y hubo unos breves segundos de confusión. Confucio, que recién se despertaba y buscaba desayunar en paz, termino mojando las medialunas en el periódico, y leyendo en las pantuflas el horóscopo del día en voz alta. La princesa bailaba predicciones vestida con un repasador. Alberto miraba a todos como si no los conociera, guiñándole disimuladamente en ojo la de mente de la casa. La hora no pasaba. Alguien que no se sabe quien fue, dio la orden de abandonar el barco, y bueno, como todos se asustaron, volvieron el tiempo atrás.
2 de septiembre de 2008
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