A ver si nos ponemos de acuerdo: acá se come lo que yo digo. Si yo digo: Todos a la verga de Alberto, corremos todos a comer la verja del abeto. Si un día yo quiero comer madrugadas de resaca, hay que comerlas sin hacerle asco. Si yo digo el himen de una virgen mas la sensación de ser desvirgada, bueno, esta bien, sobre gustos no hay nada escrito. Yo soy la princesita. La de la mierda. La mierda. La mierdita rosita pastel. Pastel de fresa entre las tetas, y así si, ohhhh!, la mas aclamada de todas las princesas. “No tenemos mas miedo al otoño”, decía la pancarta. Claro esta que a primera vista no entendíamos de que se trataba. Mirábamos las caras ausentes, para llegar a la conclusión de que era un complot en mi contra. Pero... quien se atrevía? Quien podia tan solo osar a hacerlo? A ver, pensemos. El del miembro grande? El del mas grande? Que mas grande ni menos grande. Son todos iguales, son todos igualmente ajenos. No queremos tener amigos. Aunque sea lunes, martes o jueves o feriado o abril. Y sanseacabó.
2 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario